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XI Convención NB21: 7 maneras de decir felicidad y un jefe para aplicarla en el trabajo.

Iniciamos aquí una pequeña serie de posts en los que os contaremos lo más destacado de las ponencias que tuvimos la ocasión de escuchar en la pasada XI Convención de NB21. Creemos que son temas muy interesantes que merecen la pena ser compartidos. Os animamos a contarnos vuestra opinión y a abrir un debate sobre ellos.

Una destacada ponente que tuvimos la oportunidad de escuchar fue Belén Varela de la empresa RH Positivo, especializada en Recursos Humanos. Belén es una gran especialista en  el optimismo en las organizaciones y la felicidad en el trabajo. En una intervención cargada de energía, entusiasmo y buen rollo, se metió a los asistentes en el bolsillo.

Su ponencia estuvo centrada en la felicidad. Estrategias para ser un poco más felices y para trasladar y difundir esa felicidad en nuestro ambiente laboral. A través de las ideas de 7 especialistas en este área, Belén fue proponiendo acciones que todos podemos hacer para ser más felices nosotros mismos y ayudar a serlo a los que nos rodean. Pero antes de empezar con estas ideas, Belén nos contó una vivencia personal: el caso de su vecino en Vigo, restaurador artesanal de barcos, que usa métodos lentos y “en desuso” y que trabaja por el puro placer de hacer las cosas bien. Su filosofía se resume en una frase: “Si me pagaran, no lo haría”

Las 7 pautas que nos recomienda seguir, basadas en las investigaciones de psicólogos y especialistas en sociología, son:

1. Cultivar las emociones positivas.

Tenemos una tendencia innata a quedarnos con lo negativo. Es una forma de defensa que está programada en nuestros genes. Sin embargo, las emociones positivas pueden cultivarse. Aprendamos a ver el lado bueno de las cosas o lo bueno que hay en todo lo que nos rodea. Para ilustrarlo, este vídeo de la superviviente más antigua del Holocausto (109 años)

2. Practicar la gratitud.

Dar las gracias por iniciativa propia. ¿Por qué no hacer un pequeño acto de agradecimiento a una persona que nos importa? La palabra clave es “gractitud”: Una actitud de agradecimiento ante la vida.

3. Entrenar el optimismo es una estrategia inteligente.

Hay dos estilos explicativos de ilusión cognitiva: la indefensión aprendida (al estilo Calimero: Pobre de mí, nadie me quiere, etc) en el que las emociones negativas condicionan la percepción de las cosas,  y la ilusión de control (al estilo Piolín: Me parece que he visto un lindo gatito), exactamente al revés. Es mejor tratar de ser Piolín que Calimero.

4. Cultivar las fortalezas y virtudes.

Dos de cada tres personas desconocen cuáles son sus fortalezas. El autoconocimiento, saber en qué somos buenos, condiciona nuestra actitud ante la vida.

5. Preguntar para apreciar.

Las preguntas crean la realidad. Si nos enfocamos sólo a resolver problemas, no veremos más que problemas. Hay que preguntarse también por qué nos suceden cosas buenas, qué es lo que hemos hecho bien, solo así podremos apreciarlo.

6. Fluir, la plenitud a través del esfuerzo.

Si los retos que nos plantea nuestro trabajo son demasiado altos para nuestras habilidades, nos generará estrés e insatisfacción. Del mismo modo, si nuestras habilidades están muy por encima de los retos, nos generará aburrimiento. La adecuada combinación de habilidades y esfuerzo por conseguir retos nuevos es clave para ser felices en nuestro trabajo.

7. Buscar significado a lo que hacemos.

Hasta el trabajo más ingrato a priori puede dotarse de significado. Somos nosotros los que dotamos a nuestro trabajo de un significado que puede hacernos felices. Ejemplo: Los limpiadores de ventanas de un hospital ruso decidieron vestirse de Spiderman para hacer felices a los niños que les veían por la ventana. Un trabajo rutinario y, a primera vista, desagradable se ha convertido en un puesto para el que hay una larga lista de candidatos esperando por una vacante.

Por último, el papel del jefe es fundamental para que la felicidad en el trabajo sea una realidad. Más allá de una actitud abierta y comunicativa, es también misión del directivo (y un sentido adicional a su trabajo, en la línea de lo ya comentado) fomentar las actitudes positivas con pequeños gestos: Cambios en rutinas laborales, introducción de actividades que doten de significado al trabajo y lo hagan más agradable…pequeñas cosas que pueden tener grandes repercusiones.

Os dejamos la presentación de Belén Varela (a la que agradecemos la gentileza de permitirnos publicarla) donde encontraréis, además de imágenes y gráficos reveladores, las referencias de los autores y las obras que han inspirado estos 7 principios. El vídeo sobre Galicia incluido en la presentación ha sido realizado gracias a la colaboración de Manu Dibuja.

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