Firmas Lo que hay que saber

Se chove, que chova!

ciclogénesis

Hay dos momentos en la publicidad reciente que destacan por su especial coincidencia entre el momento de su aparición y el contexto

en que se presentaron:

 En el primero, un afable anciano recluido durante años en una choza de alguna montaña española era descubierto por el conductor de un todoterreno, entre cuyas características destacaba su facilidad para acceder a lugares recónditos.

Aún colea aquel “… ¿y el Madrid qué? . .. ¿otra vez campeón de Europa?” .

Años tardaron los madridistas en olvidarse del abuelete en cuestión, y, sobre todo,  en superar los deseos de “abuelicidio”.

 Pues bien, se ve que este buen hombre tuvo una hija, y que también ha sido bendecida con la varita de la “puntería espacio-temporal” con su frase de “se chove . . . que chova”.

Nunca sabremos en qué momento  decidió el departamento de marketing de una conocida cadena de supermercados  adoptar esta frase como emblema de su campaña. Lo que si no dudamos es que . . . gracia la tiene los primeros quince días.

Lo que si hay que agradecer es la cultura general que hemos ganado con la provocación que este supermercado ha dirigido a la Virgen de La Cueva. ¿De qué otro modo podríamos haber aprendido palabros como Ciclogénesis? (que ya de por sí suena a castigo divino). Y ojito, que se puede complicar más, y convertirse en “explosiva”. Habráse visto.

 Pues bien, parece ser que el temporal comienza a amainar, que la explosiva pasa a ser picantona, y que las tempestades pasan a ser chubascos. . . y ahora, qué?. Echamos la vista atrás y nos encontramos con multitud de daños materiales, tremendas pérdidas económicas y sobre todo daños personales o víctimas mortales.

 Es el momento de desempolvar nuestras pólizas de seguros, buscar el resarcimiento por los daños sufridos por nuestro patrimonio, intentar recuperar la estabilidad perdida en nuestros hogares, reiniciar los procesos productivos de nuestro tejido empresarial, en fin, volver a la normalidad.

 Y es ahora cuando cobra especial importancia un organismo que se encarga de esta gestión y resolución: El Consorcio de Compensación de Seguros.

Pero . . . ¿Qué? ¿Dónde? Y sobre todo, ¿cómo?

 El Consorcio es una entidad pública, relacionada con el Ministerio de Economía y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Está directamente relacionada con el sector asegurador, y al servicio del mismo, y . . .

Hasta aquí nada que no sepamos y que no podamos conseguir  tecleando su nombre en algún buscador.

 Pero, ¿cuál es el sentido del Consorcio?

 En principio, si tuviésemos que buscar las palabras que lo definen, sería Obligatoriedad, Solidario y Compensación.

 Dejando atrás aquellos días en los que un riesgo asegurado variaba su prima de seguro en función de la cercanía a un río, al mar etc, ahora mismo los recargos de consorcio son OBLIGATORIOS en todas las pólizas de riesgo donde se aseguren daños materiales y/o personales. Y esto va unido con el principio de SOLIDARIDAD y COMPENSACIÓN.

 A ver . . . somos latinos. Si no tuviese carácter obligatorio y/o solidario . . .es decir, si la suscripción de riesgos fuese voluntaria para su garantía por el Consorcio, resulta evidente pensar que únicamente aquellos riesgos susceptibles de tener siniestros o con potenciabilidad más elevada suscribirían estos recargos.

Si yo fuese un vecino de León . . . ¿estaría preocupado por el embate de mar? Sin embargo sería mi primera preocupación en el Levante, junto con las inundaciones.

El caso de Santiago y las lluvias irá en un volumen posterior.

 Solidario y compensatorio también, porque el sistema español con el Consorcio de Compensación permite que las situaciones críticas con daños en magnitudes muy elevadas (un terremoto como el de Lorca, las continuas inundaciones de estos días en Galicia, un acto terrorista sufrido como en la Terminal de Barajas o el 11M)  puedan ser sufragadas sus indemnizaciones con las primas o recargos de todos los recibos de seguro.

De otro modo, podría ser inasumible para una aseguradora indemnizar todos los daños si estuviese muy focalizada su distribución en la  zona dañada. El terremoto de Lorca generó daños por valor de más de mil millones de euros, e indemnizaciones por una cantidad cercana a los quinientos (por parte del Consorcio). Es fácil pensar que, de otro modo, una pequeña aseguradora implantada en esa zona no pudiese satisfacer las indemnizaciones por los daños sufridos.

 Pero, ¿cuánto de mi recibo se le abona al Consorcio? ¿Cómo se calcula?

Teniendo en cuenta que los capitales y riesgos se consideran asegurados en igual medida para la Aseguradora que para el Consorcio en el caso de los Riesgos extraordinarios, , los importes o recargos varían del modo siguiente (a modo de ejemplo, ya que hay otros cálculos para oficinas, beneficios, vida etc):

Viviendas y edificios: 0.08 por mil sobre el capital asegurado

Almacenes, Comercios, Centros Comerciales, riesgos sencillos: 0.18 por mil sobre el capital

Industrias, Fábricas: 0.21 por mil sobre el capital asegurado.

Automóvil: cantidad fija por póliza. 3,5 euros.

 Reseñable destacar aquellas pequeñas fábricas aseguradas por póliza de comercio o almacén, y el infraseguro generado en caso de Riesgos Extraordinarios, ya que pagan a Consorcio menos de lo debido.

 Anecdótico señalar que para que un auto sea indemnizado por el Consorcio no es necesario tener cobertura de daños propios. Con la cobertura de Lunas es suficiente ya que el importe pagado es el mismo (3,5 euros de cantidad fija).

 Pero . . . ¿Cómo tramita el Consorcio?

 Debemos decir que aquí cobra especial relevancia la figura del mediador de seguros que le ha asesorado en la contratación de la póliza, ya que, como norma general, el Consorcio tramita y gestiona ÍNTEGRAMENTE el siniestro. Comunicación, peritación, abono indemnización etc., para todos los riesgos extraordinarios garantizados (Terremoto, maremoto, inundaciones extraordinarias, Cuerpos de seguridad en tiempos de paz etc, excepto la tramitación especial de la tempestad ciclónica atípica).

 Esto es, la compañía de seguros únicamente nos facilitará un formulario para efectuar la reclamación, que debemos gestionar directamente con este organismo. Una vez obtenida, nos encontraremos con un papel en blanco en una mano, un teléfono y . . . a reclamar. Estar bien asesorado en este momento hará que todo sea más fácil, y un mediador profesional sabrá gestionar estos trámites para mejor defensa de su patrimonio o sus intereses.

 Es cierto que el asegurado puede realizar directamente la reclamación (es más, así está previsto), o que todos conocemos a un amigo con un cuñado que “de esto controla”. . . yo también tengo un vecino abonado a Canal Discovery y si embargo sigo prefiriendo un médico para valorar las fiebres.

 Con carácter especial, cabe destacar la tramitación de los siniestros que tengan su origen en Tempestad Ciclónica Atípica, ya que estos daños, según convenio de Unespa y Consorcio de año 2011, se comunican, peritan, reparan e indemnizan a través de la Entidad Aseguradora, que después es reembolsada por el Consorcio.

 Para su mejor aclaración de estos últimos siniestros y conocer en que casos están garantizados por cada cual (Con carácter general)debemos señalar:

 1.- Viento superior a 120 km/h o Tornados: Consorcio Compensación de Seguros.

2.- Por debajo de 120 y por encima del umbral de la póliza: Corresponden a la Aseguradora

3.- Por debajo del umbral de contrato: no son indemnizables.

 Y en definitiva, la tramitación del Consorcio, valoración e indemnización estará siempre relacionado con los capitales y valoraciones reflejados en póliza  (indemnización a valor de nuevo o real, infraseguro, etc), ya que, como hemos dicho, estamos abonando un recargo a este organismo directamente relacionado con el capital asegurado.

 Pero, ¿es en realidad importante la labor del Consorcio?:

 Para hacernos una idea, y únicamente para daños en los bienes, el Consorcio ha indemnizado en los últimos 25 años:

 1.- Más de 1.000 millones de euros por tempestad ciclónica atípica, con un coste medio de 2.400 euros

2.- 527 millones de euros por terremoto, con coste medio de 12.312 euros

3.- Más de 4.300 millones por inundaciones con un coste medio de alrededor de 10.000 euros.

 En realidad, deberíamos sentirnos afortunados por disponer de un organismo para gestión de Riesgos Extraordinarios, que garantice solidariamente estos grandes riesgos y que no dependa en esos momentos de la estabilidad de una aseguradora privada.

 Por último . . .¿esta buena mujer del anuncio, podría decir algo así como “si Fernando Alonso gana, que gane”?? . . .. Vettel dedicándose a macramé en 15 días.

Ahí lo dejo.

Juan Carlos Iglesias

Socio Director de NB21

comments

  1. Anna de Quirós

    Muchas Gracias Maria, este año no pude asistir porque estaba fuera y me supo fatal.
    Gracias por tu resumen es genial!

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