Lo que hay que saber Seguros de ahorro y jubilación

Planes de Pensiones y Seguros de Ahorro

pensiones

Mucho se ha escrito (y se está escribiendo), sobre cómo nos afectará la reforma fiscal en lo referente a los planes de pensiones y seguros de ahorro, que como quedará demostrado más adelante tiene suma importancia por la magnitud que esta modificación de la ley implica.

Tal y como  es presentada por el gobierno, la modificación de la ley pretende fomentar el ahorro mediante la contratación de planes de pensiones privados  y seguros de ahorro a largo plazo, para ello ha introducido una serie de cambios que van desde la liquidez de los planes de pensiones pasados 10 años desde su contratación hasta exenciones fiscales en los seguros de ahorro a largo plazo.

En lo referente a los planes de pensiones las modificaciones más significativas son:

  1. Reducción de la aportación máxima anual que podemos hacer a un plan de pensiones que pasa de 10.000€ al año (12.500€, si el participe tiene más de 50 años), de la actualidad a 8.000€. Esto que en principio puede parecer una mala noticia, apenas tendrá incidencia en la inmensa mayoría de los contribuyentes, puesto que según los últimos datos facilitados por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), del año 2013, la aportación media anual fue de 1.375 euros y únicamente un 1,09% de los particulares que tienen un plan de pensiones contratado han realizado una aportación anual de más de 8.000 euros mientras que un 75% ingresa 300 euros o menos. En cualquier caso, si estás en este 1,09%, debes saber que este año todavía puedes aportar hasta los 10.000 euros (o 12.500 euros si tienes más de 50 años).

Por otro lado aumenta el límite de las aportaciones realizadas a favor del cónyuge que no obtenga rendimientos del trabajo ni de actividades económicas o estos sean inferiores a 8.000 euros anuales, el cual pasa de 2.000 a 2.500€.

  1. Las aportaciones a planes de pensiones de más de 10 años podrán rescatarse. Además de los supuestos existentes en la actualidad previstos en la Ley de Planes y Fondos de Pensiones , que prevé la posibilidad de rescatar los planes de pensiones básicamente en 2 supuestos: desempleo de larga duración y enfermedad grave, la modificación de la Ley del IRPF, prevé que a partir del 1 de enero de 2015, se puedan rescatar los planes de pensiones total o parcialmente, así como los rendimientos generados por el mismo si han pasado 10 años desde su contratación. En este caso surge una duda ¿Qué ocurre con las aportaciones realizadas con anterioridad al 1 de enero de 2015? Pues en este caso, el partícipe deberá esperar hasta el año 2025, para poder rescatar anticipadamente su plan de pensiones, salvo que se jubile antes o se encuentre en alguno de los supuestos previstos en la Ley de Planes y Fondos de Pensiones mencionado anteriormente.
  2. Abaratamiento de las comisiones que se pagan en los planes y fondos de pensiones y elevar la transparencia en la información que se recibe. La comisión de gestión máxima pasa del 2% al 1,5% sobre la cuenta de posición del plan de pensiones, pudiendo sustituir dicho porcentaje por el 1,2% del valor en la cuenta de posición más el 9% de la cuenta de resultados. La comisión máxima de depósito se reduce del 0,5% al 0,25% sobre la cuenta de posición del plan de pensiones.

También debe facilitarse la información a través de acceso a sitio web de la gestora o grupo y se mejorará la comunicación previa de riesgos al partícipe para que conozca antes de contratarlos que los planes de pensiones tienen liquidez limitada, no garantizan rentabilidad salvo la externa y que el riesgo que existe en la inversión es tanto para los partícipes como para los beneficiarios.

Con respecto a este tema es de reseñar que el texto refundido de la Ley de Ordenación del Seguros privados obliga a la entidad a notificar al cliente la rentabilidad esperada antes de la celebración del contrato y ahora se modifica en este mismo sentido en el Reglamento de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados. Si nos fijamos esta obligación rige cuando se contrata un Plan de Pensiones con una entidad aseguradora, bien sea a través de un mediador de seguros o en una entidad financiera; no ocurre lo mismo cuando se contrata un plan de pensiones gestionado por un fondo de inversión o una entidad financiera, por lo que debemos prestar mucha atención a la hora de invertir nuestro dinero.

Con respecto a los Planes de Pensiones poco mas se puede decir que sea relevante para el contribuyente, no así en lo que hace referencia a los seguros de ahorro, puesto que tanto en lo que hacer referencia a las nuevas inversiones como a las antiguas, considero que las modificaciones que plantea la Ley del IRPF son de mayor importancia.

Por un lado se crea el llamado “Plan Ahorro 5”, que pretende incentivar el ahorro a largo plazo para los pequeños inversores. Su ventaja fiscal radica en la exención de las rentas generadas por la cuenta de depósito o seguro por medio del cual se hayan generados estos rendimientos, siempre y cuando  no se aporten más de 5.000€ al año durante un mínimo de cinco años seguidos. Estos Planes de Ahorro a Largo Plazo o “Planes de Ahorro 5” se conciben como contratos que deben instrumentarse a través de seguros de vida (denominados comúnmente  seguros de vida a largo plazo) o en cuentas individuales de ahorro a largo plazo. Es de reseñar que ya sea de una forma u otra este tipo de contrato deberá estar en vigor hasta el vencimiento del Plan de Ahorro a Largo Plazo.

Evidentemente cada persona, sólo podrá tener en vigor un único Plan de Ahorro a Largo Plazo y entrará en vigor cuando se satisfaga el pago de la primera prima y se entenderá como extinguido en el momento en que haga la primera disposición de capital. A estos efectos, no se considerarán disposiciones si llegado el vencimiento, la entidad, por orden de su cliente, destina el importe íntegro de la prestación a un nuevo Plan de Ahorro a Largo Plazo, contratado con la misma entidad.

En cuanto a las novedades en lo referente a ahorro y pensiones poco mas queda por contar, pero he querido dejar para el final un tema del que muy pocos medios especializados se han hecho eco y que creo tiene su importancia, sobre todo por el ahorro fiscal que supone para el contribuyente (evidentemente dependerá de una serie de factores), pero que el pequeño ahorrador debería conocer, y es lo relativo a todos aquellos seguros de ahorro contratados antes del 31 de diciembre de 1994, con períodos largos (más de 22 años). Cuando se contrataron este tipo de productos seguramente se les informó que las rentas generadas por los mismos estarían exentas ya que no quedaban sujetas por coeficientes de abatimiento. Con las posteriores reformas, esta exención pasaría (en función de coeficientes), del 100% hasta el 75%, cuando rescatasen. En el momento del rescate se practica la pertinente retención fiscal, que se compensa a la hora de hacer la declaración del I. R. P. F.

Con la nueva reforma fiscal, deberíamos asesorar a nuestros clientes y estudiar la conveniencia de que rescaten estos seguros de ahorro antes del 31 de diciembre, puesto de no hacerlo, podrían perder la ventaja de esta exención. En el asesoramiento hay que tener en cuenta una serie de factores, de un lado la edad de nuestro cliente, si está próximo  a la jubilación y hubiese contratado este tipo de productos, pensando en la misma, deberíamos aconsejarle que lo rescate, independientemente de la rentabilidad del mismo y de la propia rentabilidad, puesto que muchos de estos productos se contrataron con unos intereses mínimos garantizados muy altos (en comparación con los actuales). Sin embargo si nuestro cliente no está próximo a la jubilación no tiene necesidad de  rescatar este seguro a corto o medio plazo y además la rentabilidad de su seguro de ahorro es buena, debemos aconsejarle que lo mantenga, aún a pesar de tener en su momento que tributar por la totalidad de los rendimientos generados.

Lo mismo ocurre a todas aquellas personas que contrataron este tipo de productos antes del 20 de enero de 2006 (hasta esa fecha la exención era de hasta el 75% de los rendimientos generados, tal y como explicamos anteriormente).

Como habrán podido comprobar, las modificaciones que plantea el proyecto de Ley de la Reforma del I. R. P. F., no son muy numerosas, pero sí de mucha importancia, por todo ello, es conveniente que el pequeño ahorrador se ponga en manos de un corredor de seguros independiente, el cual le podrá asesorar atendiendo a sus necesidades e intereses.

Equipo técnico NB21